Al momento de elegir un toro pensamos a que mercado apuntamos, en nuestro caso fundamentalmente a los criadores (son la base de la pirámide), y esto ya nos ayuda.
¿Que produce el criador? terneros, cuyo destino es muy variable. Los vende para invernada, produce sus propios toritos, retiene hembras para su reposición, preña vaquillonas y las vende, los retiene todos y hace su ciclo productivo completo, etc..
Todos producen para abastecer un mercado consumidor de carnes, en nuestro caso gran parte a consumo (reses livianas) y una pequeña parte a exportación (reses pesadas).
¿Que es lo que buscan todos los criadores? producir eficientemente al menor costo.
Por lo tanto en la Cría el sistema que predomina es el pastoreo, caracterizado por su bajo costo de producción y por estar adaptado a la fisiología del rumiante (herbívoro), pastos que serán transformados en proteínas de alto valor y que sin la presencia del bovino serían desaprovechados en todo su potencial. No hay transporte, procesamiento y distribución de raciones.Cuando el contenido de fibra de la comida es menor al 5%, el cerdo duplica en eficiencia al bovino y a su vez compiten con la dieta humana (contiene esos valores de fibra). No obstante cuando la fibra alcanza el 30% o más, o sea pasto, el rumiante es el único capaz de transformarla en proteínas de primera calidad y ninguna especie puede competir con él.
De esta forma tenemos definido el esquema de producción: Sistema productivo – Mercado – Genética.
Los reproductores que seleccionamos tratamos que se adapten a gran diversidad de ambientes pero sin perder de vista que nuestros objetivos son los del criador, donde debemos cuidar la capacidad de adaptación del animal al ambiente y tener en cuenta que ninguna mejora genética equipará pérdidas de terneros desde su concepción hasta su vida reproductiva.
En función del mercado (novillos de 380 a 450 kg) y tipo de vacas (380 a 450 kg) que predominan en los rodeos de cría en concordancia con el ambiente es que elegimos toros de tamaño chico a mediano (frame 3 a 5, 700 a 900 kg).
En ellos, buscamos atributos de selección propios y de sus antecesores. Son importantes los aplomos, sanidad de pezuñas, la fertilidad, facilidad de parto (moderado a bajo peso al nacer), largo de gestación, facilidad de parto de las hijas, habilidad materna, pubertad, circunferencia escrotal, características seminales, intervalo parto-celo, ganancias de peso (la mayor ganancia de peso esta genéticamente asociada a mayor peso al nacimiento, a terminación comercial mas tardía y a mayor tamaño adulto), tamaño (su relación con el mercado y el sistema productivo: el mayor tamaño requiere un alto nivel alimentario y en épocas de escasez los animales de alto potencial son los mas perjudicados), muscularidad, área del ojo de bife, marmoreo y deposición grasa.
Debemos pensar que la selección significa un cambio genético, lento y duradero en el tiempo y que debido a las correlaciones genéticas siempre deberemos hacer concesiones.
«La presencia de interacciones entre genética y sistema productivo cancela el valor de la extrapolación …”
«No basta con que los animales seleccionados sean genética e individualmente más productivos, es el sistema que los utiliza el que debe expresar la mayor productividad» (1)
(1) Genética bovina y producción en pastoreo, Dr. Héctor H. Molinuevo.

Juan Martín Narbaitz, Médico Veterinario, Director Técnico de C.A.B.A.